Pilas con la Fauna
El Ministerio de Ambiente se puso las botas esta Semana Santa para frenar en seco el tráfico de animales silvestres. La orden es clara: nada de andar comprando tortugas hicoteas, iguanas o loros en las carreteras, porque además de que es un pecado ambiental, le pueden clavar una multa miedosa o hasta llevarlo a la cana por andar de creativo con nuestra biodiversidad.
También le están metiendo la ficha a la protección de la palma de cera, pidiéndole a la gente que no sea “conchuda” y use mejor ramitos de areca o plantas vivas para el Domingo de Ramos. El mensaje es que la fe no tiene por qué llevarse por delante el hogar del loro orejiamarillo. Los operativos están disparados en terminales y plazas de mercado para que ningún “avispado” se salga con la suya sacando animalistos de su hábitat natural.
Por último, la campaña “Que tu foto no apague la llama” busca que los turistas dejen de usar a las llamas o alpacas como si fueran un juguete para el Instagram en los pueblos coloniales. La idea es pasar unos días de reflexión sin amargarle la vida a los animales; así que si ve algo raro, denuncie de una al 123 para que las autoridades le caigan a quienes se dedican a maltratar animalitos.
