EL nuevo pichón de la familia
¡Qué nota, parceros! La noticia del nuevo pichón tiene a todo el mundo con el corazón inflado, pues el cóndor andino está en la mala con apenas unos 60 ejemplares libres en todo el país. El nacimiento es un “milagro” porque estas aves son bien lentas para el amor: ponen un solo huevo cada dos o tres años y la mamá se queda cuidándolo casi dos años, así que cada polluelo cuenta como un tesoro.
Este peladito nació en un nido monitoreado a más de 3,000 metros de altura, lo que demuestra que los páramos todavía aguantan y que el trabajo con los campesinos para que no los envenenen está dando frutos. El dato clave es que el Vultur gryphus tiene una envergadura de hasta 3.2 metros, y si logramos que este llegue a viejo, podría vivir hasta los 70 años planeando por nuestras cordilleras.
La vuelta es que, aunque sea un motivo para celebrar, no podemos bajar la guardia porque la pérdida de hábitat y la falta de carroña natural los tienen contra las cuerdas. Si queremos que el escudo nacional no se quede sin su protagonista, hay que seguir metiéndole la ficha a la protección de los nidos. ¡Qué elegancia ver que la vida se abre paso en lo más alto de nuestras montañas!
