Una “Saeta” imparable
Poco a poco se anda lejos dice el dicho, y eso aplica perfectamente a la marca colombiana “Saeta” que debutó en el mundial de fútbol 2026, después de 44 años de su creación. Y semejante acontecimiento se dió siendo la patrocinadora de la selección de Haití, el primer país en independizarse en Latinoamérica, un logro de grandes ligas para la empresa fundada en Bogotá, que hoy en día puede sacar pecho y decir que es la primera marca colombiana en vestir oficialmente a una selección de fútbol en el mundial.
Pero para esta Saeta (flecha), el camino no ha estado lleno de rosas, por allá en los noventa con la apertura económica, poner a este chiquitín a competir en el mercado con las grandes marcas, lo llevó a perder la mitad de sus ventas, un escenario adverso pero que como buenos colombianos, echaron pa´lante y supieron reacomodarse sin sacrificar a sus empleados.
Y el tema social parece estar en el ADN de la empresa, puesto que llegar a ser el patrocinador de la selección Haití no fue precisamente una competencia; este país después del terremoto del 2010 quedó devastado y con una población empobrecida, lo que lo hizo un mercado poco atractivo para las grandes marcas, y ahí aparece por un lado la solidaridad de Saeta para proveer de indumentaria a su selección, y por otro una apuesta a largo plazo. Desde 2010 la marca viene patrocinando a la selección de fútbol de Haití y su apuesta concluyó en un hito para las marcas deportivas colombianas, ser la primera en debutar en un mundial.
Pero la historia sigue, y en el más reciente episodio, la FIFA le notifica a la federación de Haití que su camiseta debe ser cambiada, debido a que el diseño incluía una ilustración como homenaje a la batalla de Vertieres de 1803, la cual le dió la independencia a Haití, y gracias a esto años después ayudaron a Bolivar con la única condición de dar la libertad a los esclavos. El reto para Saeta fue grande, pues tuvieron que rediseñar la indumentaria en tiempo record para ajustarla a lo que pedía la FIFA y hacerla llegar a tiempo para el debut; y como pudimos ver lo lograron.
La Saeta está imparable y este puede ser el inicio de una nueva etapa próspera para la empresa colombiana, puesto que la exposición mediática que está teniendo la marca puede conllevar a acceder a nuevos mercados, nuevos negocios y en consecuencia mantener el crecimiento al que la ha llevado su propietario, el empresario Pedro Anibal Carrero.
